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Mercado del Carmen – Borriquete al horno – Diario del navegante IV

Efemérides  – Huelva, 6 de febrero de 2124

Tal día como hoy del año 2010 el Mercado del Carmen de Huelva, cerró sus puertas para no abrirlas más.

Era un muestrario de la riqueza gastronómica de esa zona del Atlántico ya entonces diezmada:

……….Sargos, caballas, rubios, robalos, merluzas y pescadas, pijotas y boquerones, anchovas, San Pedros, tapas, acedias, atunes, bonitos y melvas, pargos, besugos, salmonetes, calamares, chocos, chocos y chocos, puntillitas y almendritas, rayas y borriquetes, rapes, bailas, pez espada, herreras y mojarras, doradas y morralla, corvinas y corvinatas, tambores, lenguados, sardinas, cañaillas, chirlas, almejas, mejillones y berdigones, coquinas, langostinos, palometas, camarones, bocas y cuerpos, pescadillas, huevas, cigalas, salmón, marrajo, cazón y aguja, pulpos, longuerones, carabineros, gallos, galeras, jureles y arañas, trompeteros y rodaballos, meros, percas y bacalao, bueyes, centollos, brecas y gambas, gambas y gambas,.…

Hace años que la mayoría de esas especies desaparecieron.

Desde 1868,  fue testigo de la vida cotidiana de los onubenses; una vida que según cuentan podía ser como aquella mañana, en su última navidad, del año 2009.

 

 

Comments:

 

Anónimo, (7 de febrero de 2124), dijo:

Mi abuelo vivió en allí, llego a Huelva en Abril del  año 2004. Mi padre me ha contado mil veces su historia: Después de 25 años viviendo en Madrid, la primera semana que llego a Huelva ceno todas las noches boquerones, durante 7 días.

Desde los primeros días de estancia en Huelva solía ir al mercado casi todos los sábados, siempre acompañado de mi padre, su hijo, que en aquella época tenía un mes – una veces en carrito, otras en bicicleta, otras andando –  hasta que lo cerraron en el año 2010. Mi padre siempre le pedía que comprase churros, que solían comer por el camino de vuelta.

Me conto mi padre como fue la última vez que mi abuelo fue a aquel mercado: Unos días antes de su cierre, dio un rodeo y cruzo por el mercado, aquel último día compro unas acedias y un borriquete (El pescadero le conto que aquella especie era llamada en Portugal “Sargo mulato”). Me dejo la receta y las fotos de cómo lo cocino que compartiré con vosotros:

Rehogó ligeramente unas cebollas y patatas cortadas en rodajes en una sartén con aceite de oliva, puso el horno a 200 grados y en una bandeja coloco el borriquete, rociándolo con sal gorda y luego cubriéndolo con la cebolla, las patatas y un poco de aceite, puso algo más de sal y lo dejo unos 30 minutos al horno.

Borriquete al horno, la maquina del tiempo.es

Borriquete al horno

El navegante, (8 de febrero de 2124), dijo:

Hola anónimo, yo conocí a tu abuelo, le gustaba mucho la cocina. Yo solía esperarlo algunos días en un parque camino de su trabajo para hablar con él.

Comento su malestar por el derribo del mercado, y se hartaba de preguntarse porque no se había rehabilitado como el mercado de Cádiz.

Se quejaba que Huelva dejaba perder parte de su historia, y así casi nadie recordaba el Castillo del Cabezo de San Pedro, La puerta de Huelva,  el viejo colombino, la vieja pescadería, la fábrica de Harinas,  el balneario del Odiel, el cenador de la glorieta Norte, El muelle Norte, la avenida de la Rábida que dejo a paso a Francisco Montenegro, – rompiendo el muelle del tinto y trasladando el banco de las naciones Americanas-, la  importante flota pesquera a vapor,  la casa de los Garrochos, …..

Te resultara extraño que yo pudiera conocer a tu abuelo después de más de 100 años; desgraciadamente estoy condenado a conocer a mucha gente que se marchara antes que yo. Tu abuelo escribía una especie de diario sobre nuestros encuentros, búscalo y quizás puedas entender algo que él nunca noto hasta hace unos años.

 

Mc, (8 de febrero de 2124), dijo:

Hola anónimo, el navegante me ha hablado de este post y he querido escribir unas líneas.

El navegante y yo nos conocimos en  el año 2009, en el desaparecido Parque de Zafra, solíamos hablar algunas tardes, hasta que llego un día desde el que ya nos vemos de forma habitual.

Imagínate alguien, que por desgracia, un día pierde su memoria y todos sus recuerdos; es como si hubiese perdido su vida, su historia.

Como vamos a entender el futuro si dejamos perder nuestra historia?

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