Canal la cocina del tiempo

La salvación China

Alguien me comento en los últimos días que comenzaba una nueva era. El imperio occidental con su poder militar y económico llegaba  a su fin, como ya ha ocurrido lo largo de la historia un imperio cae y otro renace, el Nuevo Imperio Chino.

Tiananmen, la maquina del tiempo.es

Tiananmen

Una economía con crecimientos anuales que rozan el 10%, con 1.330 millones de  habitantes,  con una extensión de 9,6 millones de kilómetros cuadrados, líder en exportaciones mundiales con  más de 130.000 millones de dólares y que a la mayoría nos resulta familiar por los restaurantes, los bazares, las tiendas de zapatos, ropa y poco más, pero que en realidad son los grandes inversores mundiales que apuntan con llegar a dominar económica y financieramente el planeta.

También he leído en diversos medios y blogs, obviamente cada uno con su connotación pero con un factor común, que la salvación del mundo pasa por China, el gigante eficaz.

Después de a pensar un rato, me inclino a pensar en el poder de un nuevo imperio, ” El imperio silencioso”  aunque a última instancia suene a titulo de libro, pero yo no veo a los chinos embarcados en  tareas humanitarias – como en el cuento de los 3 cerditos –

 “Vamos a echarles una mano a los occidentales para que luego nos sigan poniendo los dientes largos,  que mientras nosotros llevamos años de fatigas, cosechando con las manos y llenando nuestros graneros para cuando llegue el invierno, ellos los pobrecitos han estado disfrutando gastando lo que no tenían.”

¡Coño, que está claro, que nos van a comer como chinos.!

Beijing, la maquina del tiempo.es

Beijing

Aunque a veces me surgen dudas fugaces, sobre estas gentes,  pero se desvanecen en minutos, como hace unos días cuando se me acabo la pila de botón del reloj del baño que compre en “los chinos”,  como coloquialmente conocemos los bazares regentados por los súbditos amarillos.

Opera china, la maquina del tiempo.es

Opera china

– Pues venga, voy a compra una nueva pila, me metí la pila en el bolsillo y comencé a preguntar  por una punta de la calle Ancha de Punta Umbria,  en la librería, el estanco, los supermercados, una tienda de pesca, los bares, el vendedor de la ONCE, el de la churrería, el vigilante de la ORA,…. Y todos al unísono, “¡si hombre, eso allí,… donde los chinos!”

–  Cuando llego a ese almacén de 400 metros cuadrados, me pregunto,  ¿cómo busco aquí una pila del tamaño de un botón?,

–  Me acerco a la cajera, una china de no sé qué región,  posiblemente hija del prócer  familiar – que una vez  avance en edad regresara a su país de origen a pasar los últimos días, de todos es sabido que los chinos no se entierran en España y yo quiero pensar que tampoco los sirven en los menús – saco la pila del bolsillo y le pregunto si tienen pilas como esa.

–  La china mete la mano en un cajón y me dice,  “Si”, sentenciando,  ¡75 céntimos!”.

–  “¿75 céntimos?”, exclamo ante la sorpresa porque no me han pedido 1 euro.

–  La china desconcertada por mi cara de extrañeza me contesta, “¡Si, pelo pol 75 céntimos  llevas 2 pilas!”.

–  Mas extrañado aun busco en mi bolsillo, saco una moneda de 1 euro, extiendo la mano y se la doy.

–  La china me da las 2 pilas, me devuelve 25 céntimos y me dice cogiendo una pilas más, ¡esta pila es de légalo pala ti!

–  ¡Coño!, pienso, ¡he ligao con la china!, le agradezco la atención y comento, en un tono ya  más cercano,” ¿bueno,  haber donde guardo yo esto que no se pierda?”, refiriéndome a las pilas que no necesito.

–  Y la china, me recuerda que es china, que nada de simpatía ni de labores humanitarias,  y contesta con una sonrisa: “ ¡¡Compla otro leloj!!”

 

Share

Comments are closed.