Canal la cocina del tiempo

Habas enzapatas y Alonso Sánchez, ¡Dos cosas muy de Huelva!

* 08:30 de la mañana.  Victoria entra en la oficina,  la llamo y  le pregunto:

– Victoria,  Como se hacen las habas enzapatas?

Victoria es una persona joven, de aquellas personas jóvenes que las tradiciones y la cocina casera les ganan la partida.

– (Con un frotar de manos me responde) – Pues mira a ver, que las quieres hacer con culantro(1) o con Poleo?

– Coño Victoria, que no son horas para decisiones difíciles, le replico.

– No, es que mira, sí no compras las habas en la frutería no te van a vender el poleo suelto, entonces muchas veces se hacen igual pero con culantro en vez de poleo, que siempre es más fácil de encontrar.

Habas enzapatas, la maquina del tiempo.es

Habas enzapatas

– Ah!, vale,  pero esta ocasión voy a probar con el poleo y el culantro lo dejo para otro día.

– Pues las habas no tienen ná;  Pones las habas, el poleo, una cabeza de ajo fresco con un buen montón de sal en agua y las dejas hervir, pasados 30 minutos  las vas probando hasta que estén tiernas. Si quieres, para que no se pongan mú negras, le echas una rodaja de limón en el agua.

– Ah!, vale, le pondré limón porque quiero hacerles una foto.

– Obviamente, se tira por el suelo de risa y pregunta, ¿es que no te las vas a comer?

Habas enzapatas, la maquina del tiempo.es

Habas enzapatas

–  Y  uno, por no quedar mal del todo, responde, un poco indignado: No!, no me las voy a comer!, las voy a preparar!, las voy a meter en un taper y se la voy a enviar a mi madre por correo a Cádiz – que allí no hay –  y de paso les voy a hacer una foto de recuerdo!, que yo cuando quiero habas enzapatas me voy a “los caracoles” en Punta Umbria y allí me harto!, que las hacen de maravilla!.

(1) la habas con culantro (cilantro) son típicas de Moguer. También conozco a una persona que dice que prepara las habas solo con sal, porque dice: “las jabas tienen que saber a jabas, como el pescao fresco tiene que saber a pescao fresco”

* Hace unos 6 años, 08:30 de la mañana, Manolo entra en la oficina, lo llamo y le pregunto:

–  Manolo, Quien es el onubense más famoso de la historia?

Manolo es una persona joven, orgullosa de su ciudad, conocedora de su historia y sus costumbres, en pocos segundos suelta una retahíla de personajes, casi sin respirar,  hasta que nombra  a “Alonso Sánchez”.

–  Yo recién llegado de fuera le replico, ¡y ese quién es?.

–  Hombre, me vas a decir que no sabes quién es Alonso Sánchez?

–  No, no lo sé, tendrá un mote o un seudónimo, no?

–  No coño, Alonso Sánchez es el que está en la plaza de los patos, bueno, que ya no hay patos que se los comieron unos desalmados.

–  Yo pienso para mis adentros, debo evitar esa zona, el Alonso Sánchez debe ser el cabecilla de la banda, y hostias, como se las gastan!

–  Manolo continuo, bueno, lo que está en el parque es su estatua, el fue el descubridor de América, bueno, el pre-descubridor, y a continuación me contó su historia:

 

Alonso Sanchez, la maquina del tiempo.es

Alonso Sanchez

“Alonso Sánchez, el prenauta, como se le conoce, fue un marinero onubense dedicado al comercio,  que durante  una tempestad, cuando hacía la ruta hacia Inglaterra, quedó  a la deriva y, con su tripulacion,  desorientados arribaron al continente Americano, convirtiéndose así en el verdadero descubridor de América.

De regreso a Huelva, con una tripulación enferma por la sífilis, consiguieron alcanzar la isla de Porto Santo, donde residía Colon, que dio cobijo a un Alonso Sánchez muy enfermo, que en sus últimos días, pudo ser, que trasmitiera  a Colon los detalles y conocimientos sobre su descubrimiento”

Este relato no es anecdótico, existen  diversos  textos y referencias, en los años posteriores al descubrimiento, relativos a este hecho,  entre otros, de Bernardo Aldrete, Garcilaso de la Vega y  Bartolomé de las casas.

Con este escenario es comprensible el secretismo y el empecinamiento de Colon en  una empresa tan difícilmente creíble para conseguir un financiador. Posiblemente  este enigma  nunca sea resuelto.

Solo me queda recomendar al viajero en Huelva que no deje de probar las habas enzapatas y luego, de paso, antes de visitar la Rábida, pase por el parque de las palomas – que antes fuera de los patos y antes de eso de los monos –  para ver  la estatua de Alonso Sánchez, no es que tenga gran interés  desde un punto de vista artístico, pero le sembrará  una gran inquietud, esa inquietud propia de las cosas que no tiene respuesta, ¡la misma inquietud que a mí me sembró!.

PD: Espero que los monos no corrieran la misma suerte que los patos.

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