Canal la cocina del tiempo

Caracoles, receta con el estilo de Andalucia, dedicados a mi hermano

Caracoles, la maquina delt iempo.es

Caracoles

Antes de escribir sobre caracoles he hecho una pregunta a varias personas conocidas con la siguiente instrucción:

– Cuando pronuncie una palabra quiero me digas lo primero que te venga a la cabeza. La palabra era: CARACOL

Las respuestas fueron: Cornudo, Baboso, Lento, Constante, Hermafrodita, Tapita.

!Por Dios¡, ni un solo halago a un bichito tan pequeño. Mis conocidos están fatal, deben ir a un psicoanalista rápidamente!

En cambio, sí me guiara por Gunter Grass, en su “Diario de un caracol” (una reflexión política basada en la democracia y en  la crueldad de determinados autoritarismos), el caracol es un símil de evolución constante, sigilosa y  sin altibajos.

Y después de esto me pregunto, ¿Acaso me cuestiono el origen de las vacas cuando me como un filete?, si lo que pretendo es comerme un puñado de caracoles.

Corría el año 88, se disputaba el Tour de Francia, Perico Delgado iba bien posicionado, en aquella época yo vivía en Aravaca (Madrid). Mi hermano  había traído una bolsa llena de caracoles de Sevilla y habíamos pensado ver una etapa del Tour comiendo caracoles.

Los caracoles los preparó mi hermano y he recordado ese día buscando en un viejo libro de cocina como cocinar los caracoles, donde he encontrado una pequeña nota que tomé para recordar – en un futuro que hoy llego –  cómo se preparaban  unos caracoles que estaban deliciosos.

Receta de caracoles sevillanos. la maquina del tiempo.es

Receta de caracoles

He tomado de referencia la receta  de mi hermano (con la única posible variante de las especies que en aquel momento no tome nota)

Lo primero es dejar los caracoles limpiarse durante 3 días con harina, en un lugar cubo algún sitio donde no se puedan salir. Luego lavar bien con agua fría y sal.

Una vez limpios se ponen en una cacerola, siempre tapados,  con agua fría que los cubra y se ponen a hervir.

Se les va quitando la espuma que sueltan y se les quita esa agua.

Se ponen nuevamente en agua limpia y se añade una cebolla, una cabeza de ajos.

En un trapo pequeño se ponen las especies trituradas (yo he usado comino – bastante – y tomillo,  no he puesto guindillas, ni laurel) y las he dejado unos 20 minutos.

Cuando he sacado el trapo con las especies trituradas he puesto una rama de hinojo (puede añadirse también poleo) durante 5 minutos y luego he sazonado al gusto.

Los he dejado cocer en esta segunda cocción unos 35 minutos, hasta que la cebolla estuvo tierna.

Caracoles, la maquina del tiempo.es

Caracoles

Ya con la digestión hecha he pensado que le podía dedicar este post a Gunter Grass o quizá a Perico Delgado (que aquel año gano el Tour), o tal vez a Gary (la dulce mascota de Bob Esponja), pero no,  es obvio que este post se lo dedicare a mi hermano.

PD: Es posible que pasen otros 22 años antes que yo vuelva  a preparar caracoles: es un latazo limpiarlos y después de 3 días conviviendo con ellos en casa es como si fueran de la familia, además a mí los caracoles como me gustan es en la calle con cerveza fresquita.

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